En un nuevo avance contra el comercio de criptomonedas, Beijing emitió una prohibición a nivel nacional de la minería de “criptos”. A su vez, en el comunicado publicado hoy se declararon ilegales todas las monedas virtuales. El Banco Central chino, el Banco del Pueblo de China, y una decena de agencias gubernamentales se comprometieron a tomar medidas drásticas contra la industria.
Las autoridades consideran que el control de las criptofinanzas es esencial para la protección de la seguridad nacional así como también para la estabilidad social. En este sentido, también quedó terminantemente prohibido que agencias extranjeras ofrezcan servicios comerciales a inversores chinos por la web. Tras el anuncio, las acciones de Bitcoin cayeron cinco puntos.
Es en esta misma línea que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma del país asiático publicó un comunicado propio sobre la minería de criptomonedas. La decisión se apoya en la necesidad de Beijing de honrar sus compromisos respecto a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono a fin de alcanzar las metas ambientales. Distintas provincias y gobiernos locales ya habían ordenado prohibiciones del estilo anteriormente.
Además, el Gobierno de Xi Jinping ha declarado que el comercio de criptomonedas es volátil y evade todo control gubernamental. Ello conduce al fomento de actividades ilegales y criminales tales como el fraude y el lavado de activos, poniendo en riesgo la estabilidad financiera del gigante asiático. Beijing inició su campaña contra las criptofinanzas en 2017 y en mayo de este año reiteró su compromiso para cerrar el mercado nacional. Sin embargo, los residentes chinos continúan operando a través de plataformas de intercambio alojadas fuera del país.
