Durante el discurso de cierre del congreso anual del Partido Nacional Escocés, la ministra principal de Escocia anunció que en 2023 se volverá a celebrar una consulta pública sobre el vínculo entre Edimburgo y Londres. Los ciudadanos tendrán una nueva oportunidad para decidir si quieren independizarse del Reino Unido. De acuerdo con Nicola Sturgeon, el Gobierno de Boris Johnson está erosionando deliberadamente las facultades del Parlamento escocés.
El SNP, o Partido Nacional Escocés obtuvo una victoria holgada en las elecciones locales de mayo pasado. A un escaño de la mayoría absoluta, el partido de Sturgeon logró consolidar una alianza con los Verdes. Esta agrupación, aún más comprometida con el independentismo escocés, permitió mantener vigente la promesa de un nuevo referéndum.
En el marco de la pandemia, Sturgeon se erigió como una líder rigurosa y seria ante la errática gestión evidenciada por Downing Street. No obstante su popularidad, la ministra principal escocesa hasta ahora había priorizado la salida definitiva de la crisis sanitaria por sobre la independencia. En su discurso de este lunes eso parece haber cambiado.
En 2022, una vez pasado el invierno y adentrados en la primavera, el Gobierno escocés lanzará su campaña para convencer a la mayoría de los ciudadanos de que el futuro de Escocia es mucho más seguro si se convierte en una nación independiente. A su vez, Edimburgo avanzará en el proceso burocrático a fin de que el referéndum se celebre a finales de 2023.
Hace siete años, los escoceses rechazaron por un 55,3% la separación del Reino Unido frente a un 44,7% que apoyó la independencia de Escocia. La consulta celebrada en 2014 fue producto de un acuerdo entre David Cameron y Alex Salmond, primer ministro británico y líder del SNP, respectivamente. Ahora, Johnson ha declarado que no permitirá que el Gobierno escocés avance en la realización del referéndum.
