Un soldado de Estados Unidos que estuvo detenido en Corea del Sur y debía regresar a su país para enfrentar una posible sanción disciplinaria cruzó corriendo a Corea del Norte, donde lo detuvieron. El gobierno de ese país no dio información sobre la situación del soldado estadounidense.
El soldado Travis King había cumplido casi dos meses en una prisión de Corea del Sur por agresión. Luego lo liberaron para enviarlo a su casa en Fort Bliss, Texas. Allí debería enfrentar otras sanciones disciplinarias militares y eventualmente la baja del servicio.
King fue escoltado al aeropuerto de Corea del Sur para regresar a Estados Unidos. Pero luego se fue de allí para unirse a un grupo de turistas que recorrían el Área de Seguridad Conjunta en la aldea fronteriza coreana de Panmunjom. Los informes de Corea del Sur dijeron que cruzó corriendo la frontera fuertemente fortificada. No está claro si King planeaba desertar.
Lo sucedido con el soldado estadounidense aumenta la tensión entre la Casa Blanca y Corea del Norte. El régimen de Kim Jong-un disparó dos misiles balísticos de corto alcance en su mar oriental la madrugada de ayer. Fue poco después de que Estados Unidos desplegara un submarino con armas nucleares en Corea del Sur por primera vez en décadas.
Algunos analistas dijeron que es poco probable que Corea del Norte lo repatriara pronto en medio de las crecientes tensiones entre los rivales. Estados Unidos confirmó que hará todas las gestiones del caso para que el soldado llegue a Estados Unidos vivo.
La madre de King, Claudine Gates de Racine en Wisconsin, le dijo a ABC News que estaba sorprendida por la noticia: «No puedo ver a Travis haciendo algo así». Gates dijo que la última vez que supo de su hijo fue «hace unos días», cuando él le dijo que regresaría pronto a Fort Bliss. Agregó que solo quiere que «él vuelva a casa». King se convirtió en el primer estadounidense detenido en ese país en casi cinco años.
