La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos confirmó que «entre el 1 de enero y el 15 de agosto de este año, al menos 2.439 personas murieron y otras 902 resultaron heridas” por la violencia de pandillas en Haití. Así lo declaró Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina.
La funcionaria también confirmó que «desde el 24 de abril hasta mediados de agosto, más de 350 personas fueron linchadas por la población local y grupos de autodefensa». La ola de violencia en Haití recrudeció en la última semana.
La máxima autoridad de la Oficina, Volker Türk, pidió a la comunidad internacional tomar medidas urgentes. Solicitó el envío de una fuerza multinacional que no pertenezca a la ONU y que ayude a las autoridades haitianas de seguridad. «Deben protegerse los derechos humanos del pueblo haitiano, y reducir su sufrimiento”, aseguró.
Tras años de crisis social, política, humanitaria y económica, las pandillas tomaron control del 80% del territorio de la capital, Puerto Príncipe. Además, el país ha sufrido distintos fenómenos climáticos y naturales, como ciclones y terremotos, que han contribuido a la destrucción de la infraestructura y al deterioro de la población.
