A más de dos años del inicio de la invasión rusa a Ucrania, y con este país en serias dificultades para sostener su defensa, la Unión Europea analiza nuevas formas de cooperar con Ucrania.
En este marco, los ministros de Exteriores y Defensa de los Estados miembros de la Unión Europea exploran formas de cooperación para suministrar más defensa antiaérea a Ucrania, incluyendo las baterías Patriot. Las mismas están en propiedad de Países Bajos, Rumanía, Alemania, Grecia y España y que están en el centro del debate después de que Kiev haya reclamado seis de estos sistemas tras la respuesta de Israel para repeler el ataque con 300 drones y misiles lanzado por Irán.
A su llegada al encuentro conjunto de titulares de Exteriores y Defensa en Luxemburgo, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha puesto el foco en que todos los países del bloque «hagan lo que puedan» para reforzar las defensas antiaéreas de Ucrania, tanto con nuevas baterías como con lanzadores, munición e interceptores para nutrir los sistemas con los que cuenta el Ejército ucraniano.
«Veremos qué pueden hacer los Estados miembros. En Bruselas no tenemos estos medios, son los Estados miembros los que los tienen», ha señalado el jefe de la diplomacia europea, indicando que espera pasos concretos de los ministros durante la reunión.
