El Parlamento salvadoreño, dominado por la amplia mayoría del partido Nuevas Ideas (NI), del presidente Nayib Bukele, aprobó la posibilidad de cambiar de manera sencilla artículos de la Constitución.
El cambio fue aprobado sin estudio ni análisis previo por 66 votos del oficialismo y obtuvo 16 votos en contra de la oposición. La redacción original del inciso segundo del artículo 248 establece que la única forma de modificar la Constitución es mediante la aprobación en una legislatura con mayoría simple y su ratificación con el voto de los dos tercios de las bancadas, es decir 56 congresistas. La enmienda aprobada agrega que este proceso se podrá realizar en una misma legislatura con tres cuartas partes de los diputados electos (45 de 60).
En la actual legislatura, NI cuenta con 56 congresistas de 84 y tiene el apoyo de 8 parlamentarios de formaciones políticas aliadas. En el siguiente período, el partido oficialista ocupará 54 puestos de 60 (tras la reducción del número de diputados en el Congreso), más dos diputados aliados.
El decreto aprobado justifica la reforma a fin de «tener las herramientas necesarias para enfrentar las realidades sociales que demandan los salvadoreños ante los cambios constantes que el mundo enfrenta de manera veloz».
Desde la oposición cuestionaron duramente la iniciativa. La diputada Claudia Ortiz -del partido de oposición VAMOS- criticó a la bancada del oficialismo y los acusó de estarse «auto recetando poder» y de quitarle «cualquier límite al poder». Dijo que «debería darles vergüenza porque esto constituye una traición al pueblo», y agregó: «Nos rige el antojo y capricho de un grupo que está en el poder».
