Los indicadores de actividad económica de abril señalan una ralentización del crecimiento de la actividad económica y manufactureras chinas. Así lo indica una encuesta de la agencia Reuters, que destaca que el índice de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero de la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) cayó en abril a 50,4, por encima de la marca de 50 que separa el crecimiento de la contracción.
El año pasado ya había mostrado señales de alerta. El crecimiento rondó el 5%, por debajo del promedio de más del 6% en la década anterior a la pandemia de covid 19. Incluso, especialistas vaticinaban para este 2024 el inicio de un largo ciclo de estancamiento, que parece estar cumpliéndose.
El FMI también se ha vuelto más pesimista respecto de las perspectivas a largo plazo. En noviembre pasado dijo que esperaba que la tasa de crecimiento de China alcanzara el 5,4% en 2023 y disminuyera gradualmente hasta el 3,5% en 2028 en medio de vientos en contra que van desde una productividad débil hasta el envejecimiento de la población.
Los inversores esperan que las autoridades chinas lancen más estímulos en apoyo de la economía y aguardan pistas de la reunión mensual del Politburó, que previsiblemente se centrará en asuntos económicos. Además, considerando las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, China podría enfrentarse a un periodo más prolongado de moderación de la demanda exterior.
