El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir del 2 de abril se aplicará un arancel del 25 por ciento para todos los automóviles que sean exportados a su país, una nueva y agresiva medida que recrudece la guerra comercial iniciada por su administración.
Trump explicó que prevé que la medida, que afectará también a camiones ligeros, le puede llegar a reportar a las arcas estadounidenses una cantidad de entre 600.000 millones y un billón de dólares en los próximos dos años.
Tras conocerse la noticia, la Unión Europea reaccionó. «Lamento profundamente la decisión estadounidense», indicó Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, brazo ejecutivo del bloque de 27 Estados. La UE «seguirá buscando soluciones negociadas» con Estados Unidos, añadió en un comunicado.
Canadá, en tanto, calificó los aranceles como un «ataque directo” contra el país. El primer ministro, Mark Carney, aseguró que responderá de forma unificada
Japón responderá «apropiadamente» a los nuevos aranceles de Estados Unidos sobre el motor, «con todas las opciones disponibles», dijo el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba. Japón ha pedido quedar exento de los aranceles a los automóviles, pero sus esfuerzos por obtener un trato preferencial aparentemente fracasaron.
Por su parte, el gobierno alemán pidió este jueves a la Unión Europea una «respuesta firme» al aumento de los aranceles estadounidenses a los automóviles anunciado la víspera por el presidente Donald Trump. «Debe quedar claro que no nos doblegaremos ante Estados Unidos», dijo en un comunicado el ministro de Economía y vicecanciller, Robert Habeck.
