En medio de la conmoción y de las protestas mundiales por el asesinato del ciudadano afroamericano George Floyd bajo custodia policial en Minneapolis, el primer ministro holandés, Mark Rutte, dijo que “el racismo no es solo un fenómeno de Estados Unidos, también en los Países Bajos hay racismo y gente que siente que no tienen las mismas oportunidades”. De esta forma reconoció que hay sectores de la población juzgada por su origen, y ello supone “un problema sistémico”.
Rutte hizo estas declaraciones tras la manifestación que reunió en Amsterdam a unas 5000 personas en protesta por la muerte de Floyd. Los manifestantes de Ámsterdam, y de otras ciudades como Groningen, La Haya o Róterdam, fueron convocados por la rama holandesa del movimiento Black Lives Matter, y portaban también pancartas contra el colonialismo, la esclavitud, los derechos de la mujer, o la discriminación en el trabajo.
Rutte, un político de derecha que ha estado al frente de tres Gobiernos desde 2010, hoy goza de la mayor popularidad de su vida política debido a su exitosa gestión de la pandemia. No es la primera vez que este primer ministro se pronuncia sobre el racismo. En 2017, se mostró contrario a las solicitudes de empleo anónimas para evitar la exclusión por motivos étnicos. Adujo entonces que si un candidato de ascendencia inmigrante tenía más dificultades para encontrar trabajo, “debe luchar sin parar hasta conseguirlo, se llame Mohamed o Fátima, porque si no, el contrato llegará en virtud de una cuota étnica, y no porque sea el mejor para el puesto”, explicó.
También, en una entrevista televisada, recordó, a modo de advertencia, que “los recién llegados a un país siempre padecen discriminación y deben pelear por hacerse un lugar (en la sociedad)”. Ahora, ha admitido que hay gente que es juzgada por su pasado, y no en función de su futuro, “que no son vistos como individuos, sino como parte de un grupo de origen; gente a la que no se aborda por su comportamiento, sino por su credo, y eso es inaceptable”.
Por su parte,el nuevo jefe de la Policía Nacional, Henk van Essen, también hablo sobre el racismo y discriminación que están presente en la institución. Todos recuerdan un incidente reciente, cuando cuatro agentes fueron sancionados en 2019 por “el uso desproporcionado de la fuerza durante un arresto”. En las fotos tomadas en comisaría por los propios agentes, y luego compartidas entre ellos, podía verse al detenido con grandes problemas para caminar.
