Hashim Thaçi y otros nueve antiguos combatientes separatistas son parte de la acusación presentada por la Fiscalía Especial de La Haya, que analiza los crímenes cometidos durante la guerra de independencia entre 1998 y 1999. Los cargos varían entre crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
Thaçi y los otros acusados fueron catalogados responsables de alrededor de cien homicidios en el contexto del enfrentamiento entre Kosovo y Serbia. Asimismo, se incluyen otros cargos tales como la desaparición forzada y la tortura.
La decisión llegó tres días antes de que el líder kosovar visite la Casa Blanca en el marco de una cumbre especial con el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic. Hasta el momento, no hay confirmación sobre qué pueda suceder con la reunión prevista para el sábado en Washington. La cumbre, impulsada por el enviado especial para los Balcanes de la administración Trump, Richard Grenell, pretendía propiciar un acuerdo e iniciar el camino hacia la normalización de las relaciones entre las partes.
La guerra de independencia de Kosovo implicó la muerte de más de 10.000 personas de distintas etnias -serbios, kosovares, romaníes, entre otros-. Además, hay otros 1.641 casos de personas desaparecidas. El conflicto terminó con una campaña de bombardeo de la OTAN que se extendió durante 78 días. En 2008, Kosovo declaró su independencia de Serbia, pero desde Belgrado no reconocen la decisión.
