Los primeros ministros de Japón y Australia, Yoshihide Suga y Scott Morrison, sellaron el Tokio un acuerdo por el cual las tropas de ambos países podrán trabajar de manera conjunta con el objetivo de detener el expansionismo del régimen de Xi Jinping en la región. Concretamente, el acuerdo, que se da luego de seis años de negociaciones, prevé que las tropas de un país puedan visitar al otro, realizar entrenamientos conjuntos y establecer estrategias coordinadas.
Japón ya tiene vigente desde hace más de medio siglo un acuerdo similar con Estados Unidos, lo que permite la presencia de tropas estadounidenses en su territorio y que operan de balance a las amenazas china y norcoreana. Con este acuerdo con Australia, Japón expone más aún su preocupación, en particular, por el avance de la China de Xi Jinping, que implementa una agresiva política de vinculación con todos los países de la región.
