Ursula von der Leyen, presidente de la Comisión Europea, y Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, se reunieron con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan a fin de ofrecerle un paquete de medidas económicas que abarcan desde la modernización de la Unión Aduanera hasta facilidades en la movilidad y ayudas para la integración de refugiados sirios. A cambio, los líderes europeos esperan que el Gobierno turco atempere su actitud en el Mediterráneo oriental, cese el hostigamiento a Grecia y Chipre, y respete los derechos humanos.
Tras la cumbre en Ankara, Michel aseguró que la mejora de las relaciones será progresiva, proporcional y reversible. Asimismo, vio con buenos ojos la desescalada evidenciada en los últimos meses en el extremo oriental del Mar Mediterráneo. Concluyó declarando que será responsabilidad de Turquía aprovechar la oportunidad que Bruselas ofrece.
La postura de Bruselas ante Erdogan ha dividido a los Estados miembro de la Unión Europea (UE). Por un lado, Francia y Grecia insisten en la necesidad de adoptar una política más dura ante la deriva autoritaria del Gobierno y su mayor agresividad hacia el exterior. Por otro lado, países como España, Italia y Alemania consideran que romper los lazos que aún se mantienen conducirá a que Europa pierda toda capacidad de influencia sobre Turquía.
Por su parte, Erdogan es consciente de la importancia económica que tiene su país para la comunidad europea. En este sentido, una gran cantidad de empresas europeas tienen plantas de producción allí y muchas otras han hecho grandes inversiones en materia financiera. Además, Turquía es la vía de acceso de los flujos migratorios provenientes de Medio Oriente y el poder de influencia sobre la política turca es esencial para regular el caudal de migrantes que llegan a la UE.
La presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, remarcó que toda oferta está condicionada por el respeto de los derechos humanos. Particularmente, los representantes europeos solicitaron a Erdogan que revierta su decisión de retirarse del convenio europeo contra la violencia machista, y que cumpla con la sentencias del Tribunal de Estrasburgo poniendo en libertad al líder kurdo, Selahattin Demirtas y al filántropo Osman Kavala. También exigieron que ponga fin a la persecución contra partidos y medios de comunicación de la oposición.
