La canciller alemana saliente, Angela Merkel, se encuentra en pleno proceso de negociación con el objetivo de continuar los rescates con vuelos civiles una vez que se concrete la retirada del Ejército de Estados Unidos. Una alternativa consiste en utilizar un aeropuerto operado por civiles en Kabul, la capital afgana.
Durante una sesión extraordinaria del Bundestag -el Parlamento alemán-, los legisladores y la canciller analizaron la situación que se vive en Afganistán entre otras cuestiones de urgencia. La mandataria aseguró que el final del puente aéreo garantizado por Washington no puede significar la culminación de los esfuerzos para rescatar a todos aquellos que buscan asilo.
En paralelo, el Gobierno alemán prevé finalizar el itinerario de vuelos de rescate militar antes del fin de semana. De este modo, el último vuelo con ciudadanos alemanes y colaboradores locales que responden a Berlín despegaría de Kabul este viernes. El martes, los líderes del G-7 no lograron conseguir que Joe Biden diera el brazo a torcer. El presidente estadounidense rechazó todo pedido de ampliación del plazo de evacuación.
Hasta el momento, más de 4.500 personas han sido trasladadas desde Kabul por las tropas alemanas. Alrededor de 3.700 de ellas son de nacionalidad afgana. Periodistas y activistas también han conseguido huir de Afganistán gracias a la labor de la Bundeswehr.
Dado que los talibanes comunicaron que habilitarán los vuelos comerciales en el país desde el 1 de septiembre en adelante, Alemania trabaja en la definición de sus opciones. Según el enviado alemán en Afganistán, Markus Potzel, la organización yihadista permitirá que los afganos que cuenten con la documentación requerida puedan salir del país. Es en esta línea que el Gobierno de Merkel pretende sostener el esfuerzo de evacuación por medio de vuelos comerciales.
