La economía más importante de la Unión Europea elige hoy a su nuevo gobierno. Casi 60 millones de ciudadanos deberán definir el futuro del país en medio del avance de la extrema derecha, con tres temas centrales en la agenda: inmigración, economía y recesión, y guerra en Ucrania.
Los sondeos marcan que los conservadores de la CDU, con Merz a la cabeza, obtendrían un 30%. Alternativa para Alemania (AfD), la extrema derecha, sacaría un 21% y duplicaría sus resultados de 2021. El oficialismo con el canciller Scholz como candidato llegaría al 15 %.
Se mantiene la incógnita de si los liberales y la fuerza populista de izquierdas Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) lograrán superar el umbral del 5 % necesario para entrar al Bundestag, lo que afectaría el reparto de escaños y por ende las posibilidades de formación de una coalición de Gobierno.
La opción preferida por los favoritos conservadores, que excluyen cualquier tipo de alianza con la ultraderecha, es un pacto con los socialdemócratas, siempre y cuando estos se comprometan a apoyar el giro en migración por el que aboga Merz, partidario de cerrar las fronteras a los solicitantes de asilo.
También está en juego el futuro económico de Alemania, que se arriesga a completar un tercer año en recesión, aunque aquí los dos rivales abogan por recetas opuestas para regresar a la senda del crecimiento, mientras se mantiene la incertidumbre por la guerra de Ucrania y la política de la administración de Donald Trump.
En las últimas horas, el gobierno afirmó que Rusia aprovechó la campaña electoral en Alemania para difundir información falsa en redes sociales con el fin de «destruir la confianza en la democracia», indicó el gobierno alemán.
