En un evento con ciudadanos organizado por la cadena televisiva CNN, el presidente estadounidense afirmó que Washington tiene un compromiso para acudir en defensa de Taiwán si China lanzara un ataque. Las declaraciones del mandatario permiten pensar en un cambio de política hacia la isla. Pekín no tardó en responder. El Gobierno de Xi Jinping instó a la prudencia y exigió a Estados Unidos limitar los actos que podrían incentivar a los independentistas taiwaneses.
Washington suspendió sus relaciones diplomáticas formales con Taipéi en 1979, año en que las estableció con Pekín. Tampoco existen acuerdos que obliguen a acudir en defensa de Taiwán en caso de un ataque externo. No obstante, el Departamento de Estado sí mantiene lazos informales con la isla. Además, en la capital taiwanesa funciona el Instituto Americano, que opera como una embajada de hecho. También cabe considerar que el establecimiento de relaciones plenas con la República Popular de China contempló el acuerdo de que Taiwán no sería tomada por la fuerza por Pekín.
Luego de las declaraciones de Biden, la Casa Blanca clarificó que no existe ningún cambio en la posición hacia Taiwán, enmarcada por la “ley de Relaciones con Taiwán” y frecuentemente calificada como de ambigüedad estratégica. En este sentido, se mantendrán los compromisos establecidos en ella respecto al apoyo a la autodefensa del país insular y el rechazo hacia cualquier cambio del status quo.
China considera a la isla, que fue refugio del ejército de Chiang Kai-shek tras la derrota en la guerra civil, una parte inalienable de su territorio a la vez que constituye un interés nacional fundamental. Con la llegada de Xi Jinping al poder en 2012, los reclamos de unificación por parte de Pekín han ido en aumento. El Gobierno chino ha planteado en diversas oportunidades que prefiere que el proceso se desarrolle por la vía pacífica. Sin embargo, no se ha renunciado a la toma de la isla por la fuerza.
En el último año, Estados Unidos y Taiwán han estrechado sus vínculos mientras que China ha incrementado su agresividad hacia la isla. El gigante asiático ordenó cientos de incursiones aéreas en el espacio de defensa taiwanés en las últimas semanas. Tsai, la líder taiwanesa, ha declarado que la isla es responsable de su propia defensa y que no será doblegada por las presiones de China.
