El Tribunal Supremo español condenó por sedición a los nueve líderes catalanes que llevaron a cabo el referéndum ilegal de octubre de 2017 para independizar a Cataluña de España. Esa decisión generó en Barcelona una ola de manifestaciones, algunas violentas, que aún continúan y que han puesto en alerta al gobierno central.
En Barcelona, miles de personas se movilizan en el cuarto día de protestas: reclaman por los condenados e insisten en independizarse. Recordemos que 97 personas han sido detenidas en los disturbios de las dos últimas noches. Tres personas permanecen hospitalizadas.
El presidente de Cataluña, Quim Torra, no está haciendo nada para transmitir calma. Hoy aseguró que el Parlamento de esa región volverá a hablar del derecho a la autodeterminación. De esta manera vuelve a desafiar al gobierno central quien no tardó en responder: «Torra debe decidir si quiere ser el presidente de los catalanes o un activista», dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El presidente de España, Pedro Sánchez, está recibiendo presiones, sobre todo de los partidos de centro y de derecha, para que vuelva a ordenar la Intervención de Cataluña. Por ahora se opone. pero si a las autoridades catalanas se les ocurre volver a repetir lo que hicieron sus antecesores en 2017, Sánchez no dudará.
