Según la publicación militar The National Interest, Pekín tiene unas 100.000 minas listas para ser desplegadas de forma inmediata para evitar la intervención de EEUU y sus aliados en un conflicto militar que Washington ve como inevitable.
Estas minas son uno de los cuatro componentes claves de la estrategia bautizada por los militares asiáticos como la ‘Maza del Asesino’, un conjunto de estrategias para negar el acceso y el dominio de zona, contrarrestando las fuerzas navales de los Estados Unidos y sus aliados.
El informe señala que la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) lleva ensayando el despliegue de estos artilugios diseñados para eliminar barcos y submarinos con el objetivo de crear incertidumbre estableciendo un perímetro de peligro para los militares norteamericanos. La escala del despliegue de esas minas es, según los expertos, “sustancial”.
La estrategia ‘Mazo del Asesino’ está diseñada para lograr la denegación de acceso/área (A2/AD) junto con armas como los planeadores hipersónicos ‘asesinos de grupos navales’ y las baterías antiaéreas de largo alcance. Con esas amenazas, China pretende que sus adversarios no puedan acercarse ni operar libremente en áreas críticas para sus planes de seguridad y expansión.
