Moscú ha acusado a Ucrania por la presunta preparación de atentados en territorio ruso. El servicio de inteligencia que responde al Kremlin, el FSB, detuvo a tres supuestos agentes ucranianos sospechosos de un intento de atentado. Al otro lado de la frontera, las autoridades del Servicio de Seguridad de Ucrania denunciaron que se trata de otro caso más de difusión de noticias falsas por parte de Rusia en el marco de la guerra híbrida que ésta lleva adelante.
Además, Kiev y Moscú se acusan recíprocamente de planificar una operación militar inminente en la zona fronteriza. Ucrania ha elevado un pedido a los países de la OTAN para que extiendan el paquete de sanciones económicas que pesan sobre Rusia con el objetivo de disuadir una posible agresión. Rusia movilizó a más de 100.000 tropas en torno a la frontera que separa a ambos países. En un intento por minimizar la tensión, Volodímir Zelenski pidió conversaciones directas con su par ruso, Vladimir Putin.
Los arrestados por el FSB fueron grabados confesando su accionar. Por un lado, Zinovi Kobal y su hijo Igor admitieron tener como misión grabar infraestructura de transporte. El otro detenido, Aleksandr Tsilyk, declaró que estaba previsto un ataque con artefactos explosivos.
No se trata de la primera vez en que estos dos países aseguran haber detenido a supuestos agentes del país vecino en su territorio. Entre enero y septiembre de este año, Ucrania ha identificado a alrededor de 50 espías rusos. Asimismo, en noviembre pasado el Kremlin condenó a seis años y medio de prisión a Serguei Shvidenko, un capitán ucraniano acusado de dirigir un grupo que pretendía perpetrar un ataque contra una torre de telecomunicaciones en la península de Crimea en 2016.
