De acuerdo con los sondeos, el primer ministro en funciones, Mark Rutte, encabeza la lista en las elecciones legislativas que se celebran desde ayer y hasta mañana. El jefe de Gobierno, de 54 años, aspira a conseguir su cuarto mandato consecutivo desde 2010. No obstante, aunque logre la victoria, deberá formar un Gobierno de coalición. A pesar de los disturbios que se extendieron por todo el país a causa de las medidas impuestas para hacer frente a la pandemia, la gestión del virus ha contribuido a la buena imagen del dirigente liberal.
Producto de la pandemia, la campaña se trasladó exclusivamente a la televisión, la radio y las redes sociales. Asimismo, se habilitaron 1.600 colegios electorales dos días antes de la fecha de las elecciones generales -17 de marzo- para permitir el voto anticipado de grupos de riesgo y mayores de 70 años. El objetivo principal es garantizar el ejercicio de la democracia evitando los contagios entre los 13 millones de ciudadanos convocados a las urnas.
Este año hay 37 partidos en la carrera electoral y 1.579 aspirantes a los 150 escaños del Parlamento. El número de partidos registrados supera al récord de 2017, año en que se presentaron 28 partidos. Otro hito lo constituyen las diez mujeres que encabezan listas. Hoy por la noche debatirán en televisión los candidatos de los ocho partidos principales y figuras de otras ocho agrupaciones menores. Durante la jornada de mañana habrán 9.200 centros de votación habilitados en todo el país.
Rutte y su Gabinete se vieron obligados a dimitir en bloque en enero pasado tras el escándalo de las ayudas a 30.000 familias que fueron acusadas de fraude sin fundamento alguno. No obstante, como primer ministro, líder de los liberales de derecha (VVD) y figura visible en la lucha contra la pandemia, Mark Rutte supo aprovechar la crisis sanitaria para potenciar su imagen entre la ciudadanía. La debilidad principal del VVD es que depende por completo de su líder. Sucede lo mismo con el partido liberal de izquierda (D66), cuya líder y candidata es la diplomática y ministra en funciones de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo, Sigrid Kaag.
A pesar de la proliferación de nuevos partidos pequeños, la competencia por la primera plaza en el Binnenhof, los partidos tradicionales parecen haber opacado cualquier intento por irrumpir en la escena política. De este modo, el camino hacia la conformación de una coalición de Gobierno no parece fácil. La alianza podría llegar a sumar hasta cinco partidos dado que hay un consenso por dejar afuera de ésta al Partido para la Libertad del ultraderechista Geert Wilders, que es la segunda fuerza política en el Parlamento.
¿Podrá Rutte superar los escándalos y nutrirse de la crisis para consolidarse nuevamente en el poder? ¿O será el tiempo de una mujer como Kaag para dirigir a los Países Bajos?
