Fenómenos meteorológicos afectan a una gran parte de Estados Unidos este fin de semana con olas de calor que amenazan a cerca de 100 millones de personas. En su última actualización, el NWS aseguró que «es probable que se registren récords» en temperaturas, incluidas partes del Valle de Ohio y el Atlántico medio.
Una alerta de calor está vigente en la capital estadounidense donde por primera vez desde 2016 podrían alcanzar los 37 grados Celsius (100 grados Fahrenheit). El récord fue un grado menos en 1988. La sensación térmica podría alcanzar los 43 grados Celsius.
Las altas temperaturas llegan a dos días de que comenzara oficialmente el verano con la probabilidad de persistir durante varios días, lo que «aumenta el nivel de estrés por calor para quienes no cuentan con un aire acondicionado confiable», advirtió la NWS.
Otros estados del país están lidiando con lluvias y tormentas como en Iowa, donde este sábado la gobernadora Kim Reynolds emitió una proclamación de desastre para 21 condados en el noroeste del estado por inundaciones catastróficas, que obligaron a la evacuación de poblados enteros como Rock Valley con una población de 4.200 habitantes.
