Ursula von der Leyen, presidente de la Comisión Europea, aseguró que AstraZeneca está obligada por los términos legales del contrato a entregar a Europa dosis de la vacuna manufacturada en el Reino Unido. Ello es consecuencia de las demoras en la producción que afectan a la fábrica con sede en Bruselas.
El director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot, afirma que el Gobierno británico tiene prioridad en el orden de entrega de las dosis que se producen en Oxford y Staffordshire. Por su parte, Von der Leyen reclama que la empresa está obligada a utilizar la totalidad de sus plantas –cuatro, de las cuales dos se encuentran en el Reino Unido, una en Bélgica y otra en los Países Bajos– para abastecer a la demanda europea.
La comisión europea adelantó el pago de 400 millones de dosis por una suma de 336 millones de euros. Estaba previsto que una cuarta parte de dichas dosis fuera entregada antes de abril. No obstante, la semana pasada AstraZeneca informó que sólo un 25% de las entregas podrían ser concretadas dados los problemas experimentados en la fábrica belga.
La campaña europea contra el virus se ha visto duramente golpeada por la disputa con la farmacéutica de capital sueco y británico. En comparación, solamente un 2% de la población adulta del bloque ha recibido una vacuna mientras que en el Reino Unido la cifra asciende a 11%. Los funcionarios de salud de España, Francia y Alemania se han visto obligados a informar sobre la escasez de vacunas que afectará a hospitales y centros de salud durante las próximas semanas.
En el día de hoy, la Comisión Europea podría anunciar su última jugada: un bloqueo a la exportación de vacunas producidas en los países miembros. La medida afectaría, particularmente, la oferta de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech. El Reino Unido cuenta con un pedido de más de 40 millones de dosis de dicha vacuna.
