La Unión Europea se enfrenta a un momento muy trascendente: la era post Merkel. La ex Canciller alemana ha sido la referencia máxima del espacio durante la última década. Su salida del gobierno alemán deja vacante ese liderazgo indiscutido en el grupo de los 27, en el que aparece Emmanuel Macron como sucesor natural, aunque todo dependerá de que pueda revalidar su puesto en las próximas elecciones presidenciales francesas. Mientras tanto, son varios los problemas que debe enfrentar el bloque.
La pandemia ha puesto el foco en la capacidad de las instituciones transnacionales para hacer frente a una crisis de semejante envergadura. La Unión Europea no fue la excepción. Muchos ciudadanos han visto en la incapacidad del bloque para lidiar con la situación sanitaria de manera articulada, el justificativo final para alimentar su antieuropeismo. Las deudas sociales previas a la pandemia se exacerbaron, e hicieron lo propio con la paciencia de la gente con sus gobiernos. Si bien esto es común a todo el mundo, en Europa permitió el crecimiento de voces nacionalistas, siempre presentes. La insatisfacción de la población hace que posiciones políticas extremas, aunque minoritarias, refuercen el cuestionamiento al sistema político europeo e intenten ponerlo en jaque.
Enmarcada en este contexto, la situación del Brexit no termina de resolverse. La relación entre Reino Unido y la Unión Europea sigue siendo de mucha tensión. Si bien el Brexit está operativo desde hace un año, hay situaciones que mantienen vivo el conflicto. Actualmente, el protocolo para Irlanda del Norte es la cuestión más sensible. Éste establece que el territorio británico de la isla continuará dentro del mercado interno de la UE. Por lo tanto, los controles aduaneros se realizan en el mar de Irlanda, buscando mantener invisible la frontera entre las dos Irlandas, pero generando múltiples trabas para la exportación de productos desde Gran Bretaña a Irlanda del Norte. Como si fuera poco, los cruces a ambos lados del Canal de la Mancha no han sido pocos.
Por último, la situación migratoria es parte importante de la agenda actual de la Unión Europea. Las distintas situaciones en África y Medio Oriente, donde miles de refugiados intentan llegar a Europa, ponen al bloque ante la necesidad de tomar medidas articuladas entre los países. Al momento, solo generó rispideces entre los países miembro, que no han dado una respuesta satisfactoria.
