Al menos cuatro personas detenidas en Armenia y Ucrania, y más de 100 servidores desmantelados en varios países. Es el resultado de un operativo coordinado por las agencias Europol y Eurojust que ha asestado un gran golpe a la ciberdelincuencia global.
La operación logró desmantelar numerosos droppers (troyanos usados para instalar programas maliciosos en un ordenador), incluidos los conocidos como IcedID, SystemBC, Pikabot, Smokeloader y Bumblebee, lo que llevó también al cierre de más de 100 servidores en todo el mundo.
El operativo, bautizado «Operación Endgame”, tuvo lugar entre el 27 y el 29 de mayo, y todas las acciones se centraron en interrumpir los servicios criminales mediante «la detención de objetivos de alto valor, el desmantelamiento de infraestructuras criminales y la congelación de ganancias ilícitas”.
Además de los detenidos, una persona en Armenia y otras tres en Ucrania, hay otros ocho fugitivos vinculados a estas actividades criminales, buscados por Alemania. Todos se sumarán a la lista de las personas más buscadas de Europa «por su implicación en actividades graves de ciberdelito”.
Francia, Alemania y Países Bajos iniciaron y dirigieron esta operación, y contaron con la participación de Dinamarca, Reino Unido y Estados Unidos. Además, Armenia, Bulgaria, Lituania, Portugal, Rumanía, Suiza y Ucrania apoyaron la operación con arrestos, entrevistas a sospechosos, registros e incautaciones o desmantelamiento de servidores y dominios.
Desde las fuerzas afirmaron que es «la mayor operación contra botnets (robots informáticos vitales para la ejecución de estafas en todo el mundo), que juegan un papel importante en el despliegue de ‘ransomware’”.
