Tres personas fallecieron en Niza como resultado de un ataque en una iglesia. A las pocas horas, la Embajada de Francia en Arabia Saudita informó que uno de los guardias fue apuñalado en el consulado de la ciudad de Yeda. Los sucesos tuvieron lugar a pocas semanas de la decapitación de un profesor de Historia en la banlieue parisina, ocurrida luego de que éste mostró una caricatura de Mahoma en una de sus clases.
Ante este escenario, el primer ministro Castex elevó la alerta terrorista al máximo. Al dirigirse a los miembros de la Asamblea Nacional -el Parlamento francés-, Castex aseguró que la respuesta del Gobierno será implacable y que tendrá lugar de forma inmediata. Al contexto se suma, además, la ola de protestas en distintos países musulmanes causada por la negativa de Francia a prohibir caricaturas de símbolos religiosos, incluido el profeta del Islam.
En la ciudad mediterránea, un hombre y dos mujeres fueron las víctimas fatales dentro de la basílica de Notre Dame. El atacante perpetró el atentado armado con un cuchillo y al grito de la frase islamista por excelencia. Las autoridades locales lo detuvieron en el lugar. El alcalde, Christian Estrosi, denunció el acto de islamofascismo y no dio detalles del hecho. No obstante, sí hizo referencia al caso de Samuel Paty, el profesor asesinado el pasado 16 de octubre. Emmanuel Macron viajará a Niza hoy mismo.
A miles de kilómetros de distancia, en la ciudad saudita de Yeda, un guardia del consulado francés fue acuchillado unas horas más tarde. Según trascendió, se encuentra fuera de peligro. En tanto, el atacante -identificado como un ciudadano saudí- fue detenido inmediatamente.
Las medidas contra el extremismo islamista anunciadas por Macron tras la muerte de Paty han generado descontento en todo el mundo musulmán. En varios países se ha llamado a boicotear los productos de origen francés. Lo ocurrido el día de hoy sin dudas no contribuirá a un relajamiento de la postura de Francia.
