Durante 72 horas, Brasil se sumergió en una grave controversia político-judicial tan inexplicable como retrógrada a esta altura del siglo XXI. El beso gay en un cómic hizo que el Alcalde de Rio de Janeiro, Marcelo Crivella ordenara que lo retiraran de los estantes en la Bienal del Libro por considerarlo «inapropiado» para menores. Se trata del cómic de Marvel «Vengadores, la cruzada de los niños».
Su decisión fue calificada por diversas instituciones como un acto de censura y generó el efecto contrario: rápidamente los números de la historieta se agotaron y los internautas inundaron las redes con el hashtag #LeaConOrgullo, en apoyo a la causa de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero).
Uno de los diarios más vendidos de Brasil, Folha de Sao Paulo, respondió a la homofobia de Crivella con una tapa en homenaje al cómic del beso entre dos hombres que el político, un ex pastor evangélico, había censurado en la Bienal Internacional. “Crivella intenta censurar un beso gay, pero la justicia lo prohíbe», tituló el Folha con la imagen completa del hechicero Wiccano y el guerrero Hulkling, los personajes del cómic que en la trama mantienen una relación amorosa.
Sin embargo Crivella no se arrepintió: «Hay una cierta controversia en los medios por la decisión de la Alcaldía de mandar recoger los libros que tenían contenido de homosexualidad, afectando a un público infantil, juvenil», dijo en un video publicado en su cuenta de la red Twitter. «Lo que hicimos es para defender a la familia. Ese asunto debe ser tratado en la familia, no puede ser inducido, sea en la escuela, en la edición de libros, sea donde sea», justificó.
El intento de censura de un cómic del alcalde de Río de Janeiro fue frenado definitivamente ayer por la Corte Suprema de ese país que anuló la decisión que le dio poder a Crivella para mandar a los fiscales de la municipalidad a recorrer la Bienal del Libro detrás de un supuesto contenido impropio.
Días Toffoli, presidente de la Corte en esta decisión, destacó que el discurso y las actitudes de Crivella van en contra la Constitución brasileña y contra los principios de dignidad humana al vincular una escena de beso de amor gay, por ejemplo, a “contenido impropio”.
Hay que recordar que en Brasil, si bien el Congreso nunca legisló al respecto, un fallo de la Corte Suprema de Brasil autorizó en 2011 la unión civil entre personas del mismo sexo. Este año el país criminalizó la homofobia, equiparándola al delito de racismo, un paso importante para las minorías sexuales en uno de los países con más asesinatos de personas de la comunidad LGBT del mundo.
Desde el triunfo de Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales del año pasado, son cada vez más los políticos que en Brasil buscan exhibir sus posicionamientos más retrógrado. Esto podría explicar esta acción de Crivella que contó con respaldo de una parte de la Justicia. El presidente del Tribunal del Río, Cláudio Tavares, avaló la petición de Crivella, por entender que «no hubo impedimento o intimidación a la libertad de expresión» en la petición de Crivella de incautar el material clasificado como “impropio”.
La decisión de la Corte de frenar esta decisión del Alcalde de Rio es sin duda muy importante porque marca un precedente ante nuevas tentativas de censura. Pero por una cuestión de tiempo, no logró impedir que la Bienal fuera visitada dos veces por fiscales cumpliendo un rol de “policías morales”. El viernes y el sábado, bajo fuertes protestas de los que estaban en el evento, los fiscales recorrieron los locales revisando se había algún libro «impropio», según la ley que protege a la infancia.
Antes de que se diera a conocer el fallo, el ministro de la Corte, Celso de Mello, ya había enviado un duro mensaje a Crivella en una nota publicada por el diario Folha. “Bajo el signo del retroceso, cuya inspiración resulta de las tinieblas que dominan el poder del Estado, un nuevo y sombrío tiempo se anuncia, de la intolerancia, de la represión al pensamiento, de la prohibición ostensiva al pluralismo de ideas y del rechazo al principio democrático”.
