En el día de hoy la OTAN realizará la primera reunión interministerial a distancia bajo la amenaza que supone el coronavirus. Sin embargo, las máximas autoridades de la organización han sido veloces en afirmar que la modalidad de trabajo es temporaria y que ello no implica que la OTAN no esté lista para evitar que la crisis sanitaria se convierta en una crisis de seguridad.
Aunque se han tomado medidas para evitar la propagación del virus, la organización mantiene todas sus operaciones y misiones. La prioridad de la Alianza en el contexto de la pandemia se ha vuelto trabajar para evitar que la crisis sanitaria devenga en una crisis de seguridad. El accionar ruso de las últimas semanas -presencia de tropas en el Mar del Norte y otras maniobras por parte de las fuerzas armadas- lleva a suponer que Moscú busca sacar provecho de la situación. Pero Rusia, dicen en la OTAN, no debe caer en errores de cálculo dado que las capacidades de acción de ésta se mantienen intactas.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte se encuentra ante una posibilidad sin precedentes de jugar un rol indispensable en la crisis. Las noticias de ayer respecto de la ayuda turca y checa para España demuestran que el multilateralismo sigue vivo en Europa, incluso si la Unión Europea ha flaqueado en la resolución de diferencias entre las partes.
En materia económica, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, asegura que el escenario desatado por la pandemia ha demostrado la importancia del ejército y sus recursos, incluso en el marco de una crisis sanitaria. En este sentido, considera que, aunque se deba aumentar el gasto en salud y se eleve la deuda pública, las capacidades militares son fundamentales así como también lo es el presupuesto destinado a su mantenimiento.
