Lo más preocupante de la crisis diplomática entre Argentina y España es que sus dos protagonistas parecen disfrutarla. Pedro Sánchez está en campaña electoral por las elecciones en el parlamento europeo y le viene bien confrontar con la extrema de derecha de Vox, el sostén de Milei en España. A este partido político, de moderada performance electoral, le gusta mucho el ruido. Lo más importante es que en ese mismo movimiento, Sánchez deja fuera de escena el Partido Popular (PP), la derecha tradicional que es la principal amenaza del oficialista PSOE. Ayer analicé esta situación en “Mañanas Picantes”, por el canal IP Noticias.
Milei se mueve cómodamente en el escenario que le regalan Vox y gran parte de la extrema derecha europea. Representa como ningún otro las ideas de lo que él llama “la libertad” y otros definen como ultraderecha. Se autoconvenció que puede decir lo que quiera donde sea. No cree que acusar de corrupta a la esposa de un presidente en su propio país y en un acto de la oposición vaya a a tener algún impacto en la relación política y comercial. Para él es todo ganancia: ocupó la tapa de los diarios españoles en los últimos días y reforzó su imagen de, según él mismo considera, líder mundial.
A Sánchez y a Milei les gusta tenerse como rivales. El español es el máximo referente de la socialdemocracia europea (por más que algunos crean que representa a la izquierda más dura) y Milei se transformó sin duda en la principal figura mundial de quienes odian las políticas progresistas. Eso incluye a la pragmática Giorgia Meloni, al pro-Putin Viktor Orban, al líder del Partido Republicano de Chile, José Antonio Kast; el presidente de Chega de Portugal, André Ventura; el ex primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, y la presidenta de la Agrupación Nacional francesa, Marine Le Pen.
¿Qué pasará a partir de ahora?
Es difícil pensar que este incidente diplomático escale más, aunque las chicanas y las provocaciones continúen unos días más. Ya llegó demasiado lejos la cancillería de España con la retirada de su embajadora de Buenos Aires por tiempo indeterminado. El paso siguiente es la ruptura de relaciones. Por eso, todo lo que viene debería ser mejor. Pero aun así, la herida ya está abierta y es difícil que la relación entre ambos países se transforme en algo normal, por los menos mientras coincidan en sus cargos Sánchez y Milei.
Hay un antecedente preocupante. Fue en 2019, cuando el expresidente brasileño Bolsonaro se burló de la esposa de Macron, se produjo un cruce verbal bastante fuerte y parecido al de Sánchez-Milei. Luego esa crisis diplomática se superó, pero la relación entre Francia y Brasil mientras Bolsonaro fue presidente no volvió a ser igual.
Es verdad que las diferencias ideológicas o políticas entre los mandatarios no deberían impactar en la relación de los países. Pero sí pueden hacerlo cuando éstas son acompañadas de ofensas personales y acusaciones de delitos.
Una vez que baje la espuma habrá que estar atento a los movimientos de España en los lugares en los que tiene algo que decir sobre Argentina. Desde la silla del FMI hasta la Unión Europea. Las inversiones españolas en Argentina no corren peligro, el capital es más pragmático.
Sólo malas noticias para Israel
A siete meses de sufrir el ataque mas letal en su historia, Israel solo recibe malas noticias. Primero fueron las presiones de sus aliados, sobre todo de Estados Unidos, para que modere sus operaciones contra Hamas en el sur de la Franja de Gaza, más precisamente en la ciudad de Rafah, para evitar la muerte de los civiles que se trasladaron allí al inicio de la guerra.
Biden no quiere que las imágenes de Gaza le sigan perjudicando en su complicada disputa electoral con Trump. Al marcarle límites a su ofensiva final en esta larga guerra, ata de pies y manos al gobierno de Bibi Netanyahu para hacer lo que esta convencido que tiene que hacer para terminar con Hamas: entrar (en serio) a Rafah.
A esto hay que sumarle que hace pocos días llegó una noticia que Israel y Estados Unidos temían. Vino desde La Haya, sede de la Corte Penal Internacional. El fiscal jefe Karim Khan solicitó a los jueces que emitan órdenes de captura internacional para Bibi y su ministro de defensa, Gallant. Dice que lo hace porque tiene “motivos razonables para creer” que ambos son “penalmente responsables” de crímenes de guerra y contra la humanidad en Gaza. También hizo lo propio con la cúpula de Hamas.
Las consecuencias para Israel son graves más allá que no es miembro de la CPI. El principal argumento israelí para rechazar esta decisión, acompañado también por el gobierno de Biden, es que se equipara el accionar de una democracia plena como la israelí para responder una matanza de civiles en su propio territorio con un grupo terrorista como Hamas que no solo desde que existe llama a matar judíos explícitamente, sino que lo hizo el 7 de octubre con una crueldad pocas veces vista.
Si bien hasta hace muy poco fue hostigada por el mismísimo Bibi, hay consenso internacional de que si algo funciona bien en Israel es la justicia. Es la que sanciona los excesos, crímenes o violaciones de derechos humanos que las autoridades políticas y militares israelíes puedan cometer. ¿Para qué entrometerse entonces de esta manera y dejar expuesto a Israel mientras atraviesa uno de los peores traumas de su historia?
Hay que esperar la autorización de los jueces de la CPI, que disponen de varios meses para pronunciarse, para que se emitan las órdenes de arresto. Pero el solo pedido de Kahn tiene consecuencias inmediatas sobre Israel: no solo lo aísla aún más a nivel internacional, sino que complica el apoyo de sus aliados, que sufrirán más presiones internas en sus países para cortar el apoyo político y militar a ese país. Biden sabe bien de qué se trata eso: el ala progresista de los demócratas ahora tiene una nueva carta para presionar a su gobierno para que se aleje de Bibi.
Desde Europa vino otro golpe político, también esperado, si se tiene en cuenta quienes lo protagonizaron. España, Irlanda y Noruega anunciaron que reconocerán al Estado palestino. Son países, sobre todo los dos primeros, que siempre están en la primera fila para criticar las políticas de los israelíes en relación a los palestinos. Justifican está decisión en que creen que permitirá abrir un camino hacia la paz y la seguridad tanto para los israelíes como para los palestinos. Para Israel solo se trata de premiar los crímenes cometidos por un grupo terrorista el 7 de octubre.
Aunque la operación militar en Gaza logró eliminar varios batallones de Hamas y dañó fuertemente su infraestructura terrorista, Bibi Netanyahu parece que no podrá cumplir ninguno de los objetivos que se propuso horas después de la masacre de Hamas: la victoria total y definitiva sobre ese grupo terrorista para que nunca más sea una amenaza para Israel, y recuperar a los secuestrados. Seguramente aprovechará esta inoportuna y poco rigurosa embestida diplomática (la de la CPI y la de los países que reconocerán al Estado palestino) para intentar aumentar su respaldo político interno.
Buscará aprovechar que la sociedad israelí también se muestra indignada por la falta de empatía de gran parte mundo. De todos modos, es probable que Bibi no pueda retrasar demasiado lo que parece inevitable: el final de su carrera política por su fallida gestión en materia de seguridad que quedó trágicamente expuesta el 7 de octubre. El último domingo, en nuestro programa “El Mundo en Marcha” por Radio con Vos, conversamos al respecto con Hinde Pomeraniec.
Irán busca un presidente
Como si fuesen pocas las novedades en la región, el fallecimiento del presidente iraní en un accidente de helicóptero sumó incertidumbre. Ahora, la teocracia iraní apura los tiempos para dejar claro que la muerte del presidente Ebrahim Raisi no dejó un vacío de poder y que nada cambiará. Por eso ya convocó a elecciones para el 28 de junio. No es el mejor momento para dudar. Irán abrió hace menos de un mes un frente directo y abierto con Israel por primera vez en la historia. No le resultó suficiente con segur hostigando a ese país a través de sus socios como Hamas o Hezbolá.
Los candidatos los definirá el Consejo de Guardianes, los dueños del destino de millones de iraníes. Seguramente dejarán correr a algunos candidatos más reformistas o moderados para guardar las formas. Quizás alguno de ellos se transforme en la esperanza de los muchos que en Irán sueñan con algún cambio o alguna flexibilidad en la aplicación de la ley religiosa estricta. Las manifestaciones del año pasado, encabezadas por las mujeres tras la represión asesina de los “comisarios” religiosos del régimen, revelaron que las tensiones internas en el país crecen. También que la ciudadanía tiene una capacidad de movilización que puede llamar la atención mundial.
Veremos cómo sigue el mundo en los próximos días. Lo que es seguro, es que la semana que viene seguiremos analizándolo en este espacio. Mientras, te invito a que sigas las noticias en la web y redes de Zoom Internacional. También a que nos escuches el domingo a las 18hs en «El Mundo en Marcha» por Radio Con Vos 89.9 y nos veas en «Mañanas Picantes» por IP Noticias. Hasta la semana que viene.
