El arzobispo, que fue símbolo de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, falleció a los 90 años luego de contraer una infección. Tutu recibió el Premio Nobel de la Paz en 1984 y presidió la Comisión para la Verdad y la Reconciliación abocada a cerrar las heridas de la segregación racial.
Nacido en 1931 en un gueto del pueblo minero de Klerksdorp, Tutu fue profesor y tuvo cuatro hijos. Ante la discriminación sufrida por los alumnos negros, él y su esposa – también maestra – abandonaron la docencia. Desmond estudió teología y fue ordenado sacerdote en 1960.
A lo largo de su carrera en la Iglesia Anglicana, siempre mantuvo una posición sumamente crítica respecto del apartheid. Fue por su enorme compromiso con la causa que recibió el Nobel de la Paz. Además, Tutu lideró la lucha contra el SIDA en la década del 80’, defendió la homosexualidad y criticó la corrpución del Congreso Nacional Africano.
El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, informó sobre el fallecimiento de Desmond Tutu a través de un comunicado oficial. Este último ya se encontraba en un estado de fragilidad y apenas hablaba en sus últimas apariciones públicas. Una de ellas tuvo lugar cuando fue a recibir la vacuna del COVID-19 y otra en la celebración de su último cumpleaños, en octubre pasado.
Decenas de personas acudieron a su residencia en Ciudad del Cabo para dejar ramos de flores y mensajes de condolencias. Desmond Tutu será enterrado el próximo fin de semana en Saint George, su antigua parroquia en esa ciudad.
