Unos diez mil militantes y simpatizantes socialistas se congregaron en los alrededores de la sede central del PSOE en Madrid. Lo hicieron para demostrar su apoyo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su decisión de reflexionar durante cinco días sobre su futuro al frente del Ejecutivo.
La manifestación se da en el marco de las denuncias que recayeron sobre su esposa, Begoña Gómez, en las que se la acusa de tráfico de influencias. A partir de esto, Sánchez dijo que necesitaba unos días para pensar si seguiría al frente del gobierno.
Se oyeron gritos de «Pedro quédate» y «democracia sí, fascismo no». «Pedro, merece la pena, quédate, contamos contigo para los grandes desafíos que tenemos que superar juntos», dijo la ministra de Transición Energética.
Justo hoy se realizó el encuentro en el que el PSOE, cuyo presidente es Sánchez, eligió a sus candidatos para las elecciones europeas. En la inauguración del mitin, transmitido a través de pantallas instaladas en la calle, la vicesecretaria general del partido y también vicepresidenta del Gobierno, María José Montero, denunció la «guerra sucia» contra Sánchez y su familia por el Partido Popular y asociaciones de extrema derecha, comparándolo con fenómenos y campañas que tuvieron lugar en Brasil, Estados Unidos, Argentina y «muchos países europeos».
El PP y Vox acusan a Pedro Sánchez de victimizarse y montar «un espectáculo» que avergüenza al país a nivel internacional, desviar la atención de sospechas de corrupción y de hacer una campaña electoral en vísperas de varias elecciones.
