La nueva cúpula del Partido Laborista, dirigida por Keir Starmer, suspendió a su anterior líder, Jeremy Corbyn. La decisión es producto de la insatisfactoria respuesta del ex candidato a primer ministro ante un informe público sobre el antisemitismo al interior del partido.
La Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos (EHRC, por sus siglas en inglés) hizo público el informe sobre los casos de antisemitismo dentro del laborismo denunciados en años recientes. Las conclusiones indican un fracaso en el abordaje de las quejas de antisemitismo por parte del liderazgo partidario. Asimismo, la EHRC afirmó que se produjeron actos ilegales de discriminación y acoso, señalando a la dirigencia como responsable.
Starmer, que busca despegarse tajantemente del ala más de izquierda a la que Corbyn representa, decidió suspenderlo. Para el nuevo líder laborista, los resultados del informe evidencian que el partido ha fallado al pueblo judío, a sus afiliados y a la ciudadanía británica en general. En tanto, Corbyn se limitó a expresar su opinión vía redes sociales. Allí, planteó que la oposición -dentro y fuera del partido- junto a los medios de comunicación exageraron la importancia de la cuestión por motivos políticos.
De acuerdo con el documento, el partido fracasó en dar respuesta a actos de antisemitismo, destacando particularmente los comentarios de la diputada Naz Shah y de la concejal de Rossendale, Pam Bromley. Finalmente, la diputada Luciane Berger exigió la apertura de una investigación contra Corbyn. Berger dejó la bancada laborista para integrar el partido liberal a causa del acoso que sufrió sistemáticamente en sus años dentro del partido.
El Partido Laborista informó, por medio de un comunicado, la suspensión y retiro de los poderes parlamentarios de Jeremy Corbyn apoyándose en el hecho de que éste no se retractó una vez dados a conocer los hallazgos de la Comisión. Por su parte, las asociaciones judías más importantes del país han respondido al informe de la EHRC asegurando que se trata de una condena del accionar y la postura de Corbyn y la cúpula laborista hacia los judíos.
