Desde el Kremlin aseguraron que el país está tomando las «medidas pertinentes» para protegerse de los ataques con drones provenientes de Ucrania. Lo hizo tras el ataque a un depósito de combustible en el aeropuerto de la región de Kursk, lindera con Ucrania.
Los ataques produjeron la muerte de tres personas y heridas a otras cuatro. Anteriormente, el Kremlin también acusó al gobierno ucraniano de perpetrar ataques similares en Riazán y Sarátov, consideradas bases estratégicas rusas.
Por otra parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró que las defensas antiaéreas ucranianas habían logrado derribar gran parte de los misiles lanzados por Rusia. Según informó, Ucrania logró derribar más de 60 misiles. Zaporiyia, zona de disputa, que tiene en vilo al mundo por albergar la mayor central nuclear ucraniana, habría sido uno de los objetivos de los misiles.
