La Unión Europea (UE) ha intervenido en favor de la antigua república soviética con un fondo de 60 millones de euros. La ayuda financiera está orientada a paliar los efectos del aumento de precios del gas natural que, según Bruselas, son consecuencia de maniobras políticas de Moscú para castigar al Gobierno moldavo por sus tendencias pro europeas.
Este jueves, Josep Borrell, el Alto Representante para la Política Exterior de la UE, celebró una conferencia de prensa junto a la primera ministra moldava, Natalia Gavrilita. Borrell declaró que Rusia está utilizando el precio del gas como arma geoestratégica para forzar a Chisinau a permanecer en su órbita y suspender el creciente acercamiento hacia Occidente. La UE ha dejado en claro su predisposición para brindar toda la ayuda que Moldavia requiera para resistir las extorsiones rusas y superar la crisis energética.
En todo el mundo los precios del gas se han visto afectados por el desajuste entre la oferta y la demanda provocado por la pandemia. No obstante, en el caso moldavo la situación está estrechamente vinculada con la finalización del contrato entre el país y la compañía rusa Gazprom. El contrato culminó en septiembre y el Gobierno moldavo no logró acordar un precio asequible que le permitiera renovarlo. La semana pasada, el Ejecutivo de Gavrilita declaró el estado de emergencia.
En Bruselas la preocupación es evidente, especialmente porque la estrategia del Kremlin recuerda a las presiones y hostilidades a las que fue sometida Ucrania en 2014. En ese momento, Kiev se encontraba en pleno proceso de institucionalización del acercamiento con la UE. Esas presiones culminaron con la anexión de la península ucraniana de Crimea y el inicio de un conflicto armado que todavía persiste en las provincias del Este de Ucrania.
La Comisión Europea ya garantizó el fondo de 60 millones de euros destinado a proveer ayuda a las familias más vulnerables de cara a la llegada de la temporada invernal. Asimismo, la cúpula comunitaria afirmó que este sólo constituye un primer paso y que mantendrá su apoyo ante cualquier maniobra de Moscú. En este sentido, también se ofreció asistencia técnica para trabajar en la diversificación del suministro energético del país. De momento, Polonia está bombeando gas hacia Moldavia a través de Ucrania.
