El gobierno de Rusia aseguró que la decisión anunciada esta semana de desplegar misiles estadounidenses de largo alcance en Alemania puede convertir a las capitales europeas en objetivo de Rusia.
«Europa es objetivo de nuestros misiles, nuestro país es objetivo de los misiles estadounidenses en Europa. Esto ya lo vivimos. Tenemos la capacidad de detener estos misiles, pero las víctimas potenciales son las capitales de esos países europeos», afirmó el portavoz de la presidencia rusa Dmitri Peskov.
La reacción se produce luego de la cumbre de la OTAN que tuvo lugar la semana pasada. Allí, los gobiernos de Alemania y Estados Unidos, quizá los dos miembros más importantes de la alianza, acordaron el despliegue puntual de misiles estadounidenses de largo alcance en Alemania en 2026.
Rusia también volvió a enfatizar su rechazo al ingreso de Ucrania a la OTAN, acaso el justificativo que dio Putin para iniciar la última y vigente invasión de Ucrania en febrero de 2022. «La expansión de la OTAN al territorio de Ucrania es una amenaza inaceptable para la seguridad de Rusia», añadió Peskov.
El portavoz del Kremlin dijo: «La OTAN ha confirmado una vez más su esencia: es una alianza creada para la confrontación. Peskov agregó que la OTAN está plenamente involucrada en el conflicto en torno a Ucrania».
Para el Kremlin, esta decisión es un regreso a la «Guerra Fría». A pesar de la amenaza, los titulares de Defensa de Rusia, Andréi Belóusov, y el jefe del Pentágono, Lloyd Austin, hablaron por teléfono para abordar la cuestión de reducir el riesgo de una «posible escalada», precisó Moscú.
