En medio de la tensión por la movilización de tropas en la frontera ruso-ucraniana, Moscú desplegó un grupo de buques en el Mar Negro. El Kremlin asegura que se trata de una respuesta ante la amenaza de la posible llegada de buques de guerra estadounidenses pertenecientes a la OTAN. En marzo, la Armada rusa ya había movilizado seis submarinos luego de que la OTAN inició maniobras en las aguas búlgaras, rumanas y turcas del Mar Negro.
La pequeña flota rusa realizará ejercicios en campos de minas simulados en la zona de máxima relevancia geoestratégica para Rusia y la Alianza Atlántica. En estos también participarán helicópteros de aviación naval y unidades de defensa aérea. La Unión Europea y la OTAN consideran que la movilización anunciada por Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, constituye la mayor desde 2014, año en que Moscú se anexionó la península ucraniana de Crimea. Ambos han reclamado que Rusia se retire a fin de reducir la tensión.
Patrushev ha asegurado que las movilizaciones rusas son la respuesta lógica a lo que el Kremlin entiende son coqueteos entre Kiev y Washington. En las últimas semanas, se han agudizado los combates en la región del Donbás entre las fuerzas ucranianas y los grupos separatistas prorrusos financiados y apoyados militarmente por Moscú.
Aunque el presidente Joe Biden convocó a su par ruso, Vladimir Putin, a una cumbre con fecha a definir, desde el Kremlin se ha asegurado que la celebración de la reunión depende del accionar estadounidense. De este modo, la cumbre podría no ocurrir dadas las nuevas sanciones impuestas por Washington contra diplomáticos, entidades y el banco central ruso por ciberespionaje y los intentos de injerencia en las elecciones de 2020.
