La agencia central de noticias de la isla, CNA, informó que 47 aeroplanos chinos ingresaron a la zona de defensa aérea taiwanesa. Además, cinco buques militares del Ejército Popular de Liberación se encuentran en las inmediaciones de la isla. Así, China ha enviado aviones bélicos más allá de la línea media divisoria del Estrecho de Formosa, que ejerce de frontera no oficial entre la isla y el continente y como buffer entre ambas partes en conflicto.
El hostigamiento militar de China sobre Taiwán se ha intensificado en los últimos años y, más aún, luego de la visita de Nancy Pelosi en agosto pasado. El Ejército chino ha enviado aviones o barcos hacia la isla con una frecuencia casi diaria. En las últimas horas, Pekín alegó haber realizado simulacros en el mar y el espacio aéreo alrededor de Taiwán en respuesta a una supuesta provocación de la isla y de Estados Unidos.
La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, habló en una ceremonia militar y reiteró la necesidad de aumentar la capacidad de defensa taiwanesa debido a la continua expansión del autoritarismo. Aunque no mencionó la última actividad militar ni se refirió explícitamente a China, el mensaje fue evidente.
El reciente proyecto de ley sobre el presupuesto de defensa de Estados Unidos, que cataloga a China como un desafío estratégico, es considerado como una provocación en Pekín. La normativa autoriza una mayor cooperación con Taiwán en materia de seguridad así como también un vínculo más estrecho con India en lo que refiere a tecnologías, preparación y logística de defensa. Es ante esta supuesta escalada que el ejército chino ordenó la realización de simulacros y patrullas de combate, según informó uno de sus portavoces.
