La Fiscalía turca presentó una acusación contra 82 dirigentes y antiguos diputados del principal partido kurdo del país por su participación en una serie de protestas ocurridas en 2014. La oposición afirma que se trata de una jugada del presidente, Recep Tayyip Erdogan.
Los miembros del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) -el tercero con mayor representación parlamentaria- fueron detenidos por haber alentado protestas violentas en conjunto con el grupo armado PKK, el cual es considerado terrorista por Turquía, la Unión Europea y los Estados Unidos. Entre los dirigentes se cuentan miembros del comité central de la organización partidaria, exdiputados y el alcalde de la ciudad de Kars.
Los últimos cinco años han sido testigos de una oleada de detenciones constante. El HDP ha estado siempre en la mira de la justicia y en consecuencia más de mil de sus miembros se encuentran encarcelados. Pero la presión del Gobierno no se limita a la emisión de órdenes de prisión: 50 de los 65 municipios gobernados por el partido kurdo fueron intervenidos por el Ministerio del Interior.
Los disturbios a los que hace alusión la orden de arresto ocurrieron en octubre de 2014 cuando el Ankara se negó a abrir un corredor de asistencia a la ciudad kurdosiria de Kobane, en la frontera con Turquía, que había sido sitiada por miembros del Estado Islámico (ISIS). El HDP instó a sus partidarios a protestar y las manifestaciones se convirtieron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y la quema de edificios en distintas ciudades.
Las protestas consiguieron que el Gobierno de Erdogan otorgue ayuda a Kobane. No obstante, también condujeron a un recrudecimiento del conflicto kurdo al interior de Turquía. Éste se ha cobrado la vida de 5.000 personas como resultado de la actividad insurgente kurda, la represión militar y la detención de representantes políticos del nacionalismo kurdo.
Es de esperar que las últimas detenciones no contribuyan a un apaciguamiento del pueblo kurdo, sino que dificultarán todavía más el camino hacia el diálogo entre el Gobierno turco y la dirigencia kurda.
