La policía turca detuvo a más de 150 estudiantes de la Universidad del Bósforo. Decenas de ellos protestaban contra el rector impuesto por el presidente Recep Tayyip Erdogan en el campus de la universidad. Las consignas de la protesta también abarcaban el rechazo a la represión contra el colectivo LGTB.
Las manifestaciones estudiantiles se iniciaron el mes pasado, cuando el Poder Ejecutivo designó a un antiguo candidato oficialista, Melih Bulu, como rector de la Universidad del Bósforo en Estambul -la más prestigiosa del país-. A pesar de que se trataba de una protesta pacífica, las fuerzas de seguridad detuvieron a decenas de estudiantes acusados de violar el toque de queda que rige desde las 21.00. También hubo quienes fueron acusados de intentar sitiar el edificio del rectorado. Las detenciones ocurrieron bajo la mirada de francotiradores ubicados en los techos y de miembros de las fuerzas antidisturbios, quienes bloquearon las entradas del campus.
Las protestas contra la designación de Bulu comenzaron el pasado 4 de enero y han continuado casi diariamente con eventos en distintos puntos de la capital turca. Asimismo, las manifestaciones congregaron a estudiantes de distintas universidades que se solidarizaron con la causa. El movimiento estudiantil turco se ha unificado contra los intentos de Erdogan de reforzar el control de las instituciones de educación superior.
Respecto a la persecución contra el colectivo LGTB, la homosexualidad es legal en el país desde el siglo XIX. No obstante, en los últimos años el discurso de odio y la represión se han vuelto moneda corriente con el aval de Erdogan.
La oficina del Gobierno en Estambul comunicó que 98 de los detenidos han sido puestos en libertad mientras los demás aguardan para prestar declaración. El principal partido de la oposición, el CHP, puso un equipo de abogados a disposición de los detenidos. Organizaciones sociales y estudiantiles ya han convocado nuevas protestas para el día de hoy.
