El presidente francés llega a Washington para una visita de Estado en la que su principal objetivo es dejar en claro que las consecuencias económicas de la guerra son mayores en Europa que en Estados Unidos. A ello se agrega que el plan de inversiones anunciado por Biden bajo el título de “ley para la reducción de la inflación” genera desventajas industriales y comerciales para la Unión Europea.
Se trata de la primera visita de Estado organizada por la Administración Biden desde que asumió la presidencia. Tras el Brexit y el cambio de gobierno en Alemania, París busca consolidarse como el interlocutor privilegiado de Washington y líder de la UE. Además, Francia es la única potencia nuclear del bloque y el único miembro que integra el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
La agenda de la cumbre bilateral tiene como prioridad el impacto de los subsidios estadounidenses sobre la industria europea, especialmente en sectores como la industria automotriz dedicada a la producción de vehículos eléctricos. Para Emmanuel Macron es clara la alineación política entre Europa y Estados Unidos antes la invasión rusa a Ucrania en términos de la imposición de sanciones, y el envío de armas y ayuda económica a Kiev. Sin embargo, los impactos económicos en cada uno son dispares al igual que las respuestas domésticas para hacer frente a ellos.
En línea con lo anterior, Macron buscará proponer a Biden una resincronización de las agendas política y económica. Ello permitirá una gestión coherente y coordinada de la guerra y sus consecuencias entre Estados Unidos y Europa. En primer lugar, el gobierno francés considera fundamental que Washington incluya exenciones favorables a la industria europea en su paquete de medidas para hacer frente a la inflación. Pero al mismo tiempo, Macron reconoce que Europa es responsable de implementar un paquete de medidas similar al norteamericano para abordar los desafíos económicos que se derivan de la guerra.
