El Tribunal Supremo de Estados Unidos decidió sostener la política migratoria impuesta por el ex presidente Donald Trump, por la que el país podrá negar asilo a quienes lo soliciten por cuestiones sanitarias.
La Casa Blanca aseguró que la medida, conocida como Título 42, «es una medida de salud pública» y no de «control de inmigración», por lo que no debería extenderse de manera indefinida. En su momento, la Administración Trump estableció la medida para ejecutar la expulsión colectiva de cualquier migrante y solicitante de asilo que intente cruzar las fronteras terrestres de Estados Unidos, como herramienta sanitaria en el marco de la pandemia.
La decisión de la justicia se da en el marco de la disputa entre gobernadores republicanos y la Administración central de Joe Biden, en favor y en contra de la medida, respectivamente, con acusaciones mutuas y hasta la derivación de migrantes de una jurisdicción a otra.
