El gobierno de Catar confirmó negociaciones entre Israel y el grupo islamista Hamás para alcanzar una tregua en la Franja de Gaza, pero advirtió de trabas como el rechazo del Gobierno israelí a la solución de dos Estados. «No puedo dar detalles ahora, pero estamos involucrados en negociaciones serias entre las dos partes, y eso nos hace optimistas», dijo en rueda de prensa el portavoz de Exteriores catarí, Majed al Ansari, que lamentó que «hay varios obstáculos que afectan a las negociaciones».
Entre estos obstáculos enumeró el «rechazo» del Gobierno israelí encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu a la creación de un Estado palestino independiente y a los llamamientos al «desplazamiento de los habitantes de Gaza» fuera del enclave palestino.
En el día de ayer, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó la propuesta de tregua presentada por el grupo terrorista Hamás. Según Netanyahu, las exigencias de Hamás son simplemente inaceptables, ya que supondrían prácticamente volver al statu quo anterior a la guerra.
Según el mandatario israelí, «solamente una victoria completa garantizará la eliminación de Hamás y la devolución de todos sus rehenes», mientras que seguir la sugerencia del grupo palestino supondría «un daño fatal para la seguridad de Israel».
Con este posicionamiento, Netanyahu va en contra de los deseos de sus aliados estadounidenses y europeos que quieren relanzar la solución de los «dos Estados» en un posible escenario de posguerra. El primer ministro israelí también se enfrenta a una creciente presión en su país, ya que los familiares de los rehenes exigen al Gobierno que se esfuerce más para llevar de vuelta a casa a las personas que siguen cautivas en Gaza, aunque ello signifique una tregua o un alto el fuego con Hamás.
A pesar de la determinación de Netanyahu de seguir adelante, los diplomáticos extranjeros no abandonan los intentos de mediar en algún tipo de acuerdo. Según un medio de comunicación estadounidense, las autoridades de Estados Unidos, Egipto y Catar intentarán iniciar esta semana negociaciones, que «comenzarían con una liberación de los rehenes, y finalmente, conducirían a una retirada de las fuerzas israelíes».
