Un trabajador de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) murió en un ataque con drones perpetrado en la ciudad de Gaza (norte) por parte del Ejército israelí, acusado de pertenecer a la milicia palestina Yihad Islámica. También lo acusó de estar involucrado en el «desarrollo y avance del arsenal de misiles de la organización».
«Estamos indignados y condenamos enérgicamente la muerte de nuestro compañero, Fadi al Wadiya, en un ataque esta mañana en ciudad de Gaza. El ataque mató a Fadi, junto a otras cinco personas, incluidos tres niños, mientras iba en bicicleta al trabajo, cerca de la clínica de MSF donde prestaba asistencia», reza un comunicado de la organización.
La ONG ha denunciado que con la pérdida de Fadi, fisioterapeuta de 33 años y padre de tres hijos, han lamentado la muerte de seis miembros de su personal desde el 7 de octubre. Además, ha señalado que este ataque es «otro ejemplo brutal de la matanza sin sentido» de civiles palestinos y trabajadores sanitarios en Gaza.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que han agregado que «era un centro de conocimiento único en la organización en los campos de la electrónica y la química», han remarcado que «era un terrorista importante» dentro de Yihad Islámica, ya que «hizo avanzar la batería de cohetes de la organización terrorista», de forma que «puso en peligro la vida de civiles». «Comprueba siempre a quién contratas (…) No es más que otro caso de terroristas en Gaza que explotan a la población civil como escudos humanos», ha sostenido el Ejército israelí a través de su perfil en inglés de la red social X.
