La polémica por la injerencia rusa en Estados Unidos agregó un nuevo episodio esta semana con la aparición de una joven espía rusa que se infiltró en Washington durante años: Maria Butina, de 29 años, fue detenida y acusada de actuar como “agente no declarado de un gobierno extranjero” y de “conspirar” para infiltrarse en organizaciones políticas norteamericanas
El anuncio de su arresto e inculpación ocurrió el lunes, pocas horas después de la cumbre entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin en Helsinki. Butina enfrenta una pena de cinco años de cárcel, acusada de “promover los intereses de la Federación Rusa” de manera espuria oficiando de espía.
La joven rusa se había tornado notoriedad en el ámbito ultraconservador norteamericano como la cara visible de una ONG que defendía el uso libre de armas de fuego. Originaria de Siberia, Butina publica frecuentemente fotos en las redes sociales en que aparece manipulando armas para denunciar las regulaciones excesivas.
Con información de: Fox News / The Guardian.
