Pese a las limitaciones que implican las medidas sanitarias contra la pandemia, la participación voluntaria en el referéndum alcanzó el 50%. Con el 78% de los votos a favor, la ciudadanía chilena aprobó la reforma de la Constitución. Así, la principal herencia de la dictadura de Pinochet será eliminada para ser reemplazada por una nueva ley fundamental.
Muchos ciudadanos chilenos ven en la reforma constitucional una oportunidad para dar respuesta al descontento expresado en las violentas protestas que se desataron en octubre de 2019. Sólo un 21,7% de los votantes rechazaron la reforma. La misma contundencia del resultado a favor de la modificación de la Constitución se trasladó a la elección del organismo que deberá encargarse de redactarla. Un 79% de los ciudadanos optó por la conformación de una convención compuesta por 155 ciudadanos elegidos especialmente como constituyentes. El resto de quienes acudieron a las urnas para expresarse sobre la cuestión optaron por una convención mixta compuesta por 172 miembros -50% ciudadanos y 50% parlamentarios-.
El día de ayer, Chile hizo una clara muestra de su cultura cívica. Después del mínimo de participación (36%) alcanzado en las elecciones municipales de 2016, la tendencia parece haberse revertido. El presidente Sebastián Piñera celebró la decisión de la ciudadanía en un discurso desde el Palacio de La Moneda, en el que estuvo acompañado por todo su gabinete.
Luego de que se conocieran los resultados, miles de personas salieron a la calle en Santiago y distintas ciudades del interior del país. Dado que el movimiento popular fue el que propició el referéndum, no hay partidos ni sindicatos que puedan apropiarse del triunfo de la ciudadanía.
La redacción de la nueva Constitución está prevista para 2021. Los miembros de la convención deberán ser elegidos entre abril y mayo. Una vez electos, podrán elegir un presidente y empezar a trabajar. Para ello disponen de nueve meses. Luego, el nuevo texto constitucional deberá ser aprobado por la convención y ratificado en un plebiscito obligatorio. En la medida en que el período de nueve meses puede extenderse sólo por tres meses más, es de esperar que la nueva Constitución chilena entre en vigor a mediados de 2022.
