El equipo que lidera la exembajadora Roberta Jacobson se reunirá con el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, a fin de definir un plan de cooperación que permita dar respuesta a la situación migratoria en Centroamérica. Mientras tanto, decenas de miles de ciudadanos guatemaltecos, salvadoreños y hondureños se encuentran varados en las fronteras sur y norte de México.
También integran la delegación estadounidense Juan González, director para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, y el enviado especial del Departamento de Estado para el Triángulo Norte, Ricardo Zúñiga. Además de llevar adelante una jornada de trabajo con funcionarios del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Jacobson y su equipo pretenden reunirse con exponentes de la sociedad civil y distintas organizaciones no gubernamentales.
La agenda actual que dicta las relaciones bilaterales está centrada en la migración y la distribución de vacunas contra el COVID-19. Miles de centroamericanos recibieron con esperanza la llegada de Biden a la Casa Blanca. Sin embargo, entre Honduras y Texas se imponen las fuerzas de seguridad guatemaltecas, la frontera mexicana, y luego un Estados Unidos reticente a habilitar el ingreso de migrantes. El aumento pronunciado de los flujos migratorios significó que 100.000 personas fueran detenidas o retenidas tan sólo en febrero de este año.
Washington y Ciudad de México coinciden en la necesidad de fortalecer la cooperación en asuntos migratorios para garantizar una migración segura, ordenada y regular desde Centroamérica hacia América del Norte. Asimismo, con la participación de representantes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ambas partes dan señales sobre el interés mutuo respecto a la cooperación para el desarrollo de México y Centroamérica.
