El jurado encontró culpable al expolicía que causó la muerte de un afroamericano en la ciudad de Minneapolis en mayo de 2020. La sentencia podría alcanzar los 40 años de prisión. El fallo del tribunal supone un hito importante en la lucha contra el racismo en Estados Unidos. La sentencia podría constituir un punto de inflexión en un país donde escasean las condenas contra las fuerzas de seguridad.
El asesinato de Floyd ocurrió en pleno día y fue registrada en video por transeúntes. La viralización de los hechos provocó movilizaciones contra el racismo en todo el país que se extendieron a distintas ciudades del mundo. En el día de ayer, las calles volvieron a llenarse en Minneapolis, pero el clima era distinto al de los últimos once meses: tras conocerse el fallo, la multitud estaba eufórica.
El jurado integrado por siete mujeres y cinco hombres deliberó durante diez horas entre el lunes y el martes para alcanzar un veredicto unánime. Los nueve minutos en los que Floyd agonizó con la rodilla de Chauvin en su cuello resultaron incontestables. Hay muchos otros casos que no han sido grabados y que difícilmente obtendrán justicia, pero gracias a una joven de 17 años que registró en video todo el episodio Floyd, la ha obtenido.
El expolicía de Minnesota fue sentenciado por los cargos de homicidio en segundo grado, homicidio en tercer grado y homicidio imprudente en segundo grado. Aunque podría cumplir una pena de hasta cuatro décadas, al no tener antecedentes penales, es probable que la condena, que ahora está en manos del juez Peter Cahill, no alcance los 20 años.
