Mientras que los países de Centroamérica declararon la emergencia sanitaria a mediados de marzo y muchos de ellos tomaron medidas drásticas desde el principio a fin de evitar la llegada del virus, México mantuvo aeropuertos, negocios y oficinas del gobierno funcionando con normalidad.
El gobierno de López Obrador sólo decretó el estado de emergencia en el día de ayer, estableciendo medidas de distanciamiento social y suspensión de actividades no esenciales hasta el 30 de abril. El cambio de postura se deriva de las cifras: México ya registra 28 muertes y cerca de 1100 contagios de coronavirus.
Además de las disposiciones establecidas para frenar el contagio, el presidente mexicano anunciará esta semana un paquete de medidas para reactivar la economía en el marco de la caída del precio del petróleo y del valor del peso frente al dólar.
A pesar del giro en la política ante la pandemia, en el país no rigen restricciones obligatorias de movilidad a la ciudadanía. Será fundamental para el gobierno mexicano evaluar la evolución de la situación sanitaria y estar preparados para tomar medidas rápidamente a medida que el escenario se modifique.
