Tras las primarias en los early voting states -los estados que adelantan sus votaciones-, llega el super martes. Hoy, los votantes de Alabama, Arkansas, California, Carolina del Norte, Colorado, Maine, Massachusetts, Minnesota, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia y Samoa americana, junto con los estadounidenses residentes en el exterior, deberán elegir al futuro rival de Donald Trump.
No obstante, la elección ha dado un giro tras las primarias en Carolina del Sur. Los candidatos Tom Steyer, Pete Buttigieg, Amy Klobuchar y Beto O’Rourke han abandonado sus campañas. Los últimos tres han brindado su apoyo al ex vicepresidente Joe Biden. Éste no había logrado posicionarse a la cabeza de las votaciones en los primeros estados, pero obtuvo el segundo lugar en Nevada y arrasó con el 60% de los votos en Carolina del Sur.
En el día de hoy, los votantes de las dieciséis contiendas electorales que se celebran en simultáneo deberán elegir entre los candidatos que aún buscan la nominación a la candidatura demócrata: el veterano Bernie Sanders; el antiguo número dos de Barack Obama, Joe Biden; la senadora Elizabeth Warren; el ex intendente de Nueva York, Mike Bloomberg; y la congresista hawaiiana, Tulsi Gabbard.
Con menos candidatos moderados aún en carrera, es posible vislumbrar que la candidatura demócrata podría definirse entre Biden y Sanders. Pero el fantasma de 2016 todavía ronda cerca. ¿Podrán los demócratas hacer a un lado sus diferencias intrapartidarias en un intento por impedir la reelección del presidente Trump? ¿O continuarán siendo víctimas del extremismo de Sanders y la pertenencia de otros candidatos a la tradicional clase política de Washington?
