El presidente de México oficializó su ya anticipada decisión de ausentarse de la Cumbre de Líderes del continente americano. En su lugar, el canciller mexicano Marcelo Ebrard participará del encuentro de alto nivel que tendrá lugar esta semana en Los Ángeles. Andrés Manuel López Obrador -también conocido como AMLO- cuestionó a la Casa Blanca por haber excluido de la reunión a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Desde Washington han dejado entrever que comprenden la postura mexicana, pero reafirman la negativa a convocar a Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro y Daniel Ortega. Se apoyan en el argumento de que estos tres países no se ajustan a los parámetros mínimos de gobernanza democrática. Además, el presidente y la primera dama de los Estados Unidos, Joe Biden y su esposa Jill, recibirán a sus pares mexicanos durante el mes de julio para una visita oficial.
Hace ya un mes, AMLO había adelantado que la condición de su participación en Los Ángeles estaba supeditada a la extensión de una invitación a los representantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua por parte de la Administración Biden. Durante cuatro semanas se sostuvo una tensión latente que derivó en la apertura de múltiples canales diplomáticos, todos enfocados en destrabar la negativa de López Obrador y asegurar su presencia en la Cumbre. La situación generó repercusiones desde el Río Bravo hasta Cabo de Hornos.
En distintas capitales latinoamericanas, los gobernantes respaldaron la solicitud del mandatario mexicano. Entre ellos se destacan el chileno Gabriel Boric, que sí participará de la cumbre, y la hondureña Xiomara Castro, que no lo hará. Asimismo, el presidente argentino Alberto Fernández también se encolumnó detrás del pedido de su par mexicano, pero viajará a California a pesar de la incógnita que rodeó el asunto en los últimos días.
Más allá de la confirmación de la lista de invitados, no parece que la agenda del encuentro vaya a ser trascendental. La economía doméstica, la guerra en Ucrania y la amenaza que supone China, superan ampliamente a Latinoamérica en el orden de prioridades de Washington. No obstante, las declaraciones que se darán a conocer al final de la semana darán algunos indicios sobre los lineamientos que guiarán el involucramiento de Estados Unidos en la región de cara al futuro.
