La ciudadanía argentina se volcó a las urnas para elegir a su nuevo presidente, que dirigirá los destinos del país entre 2023 y 2027. Como resultado, Sergio Massa y Javier Milei protagonizarán una segunda vuelta, el 19 de noviembre. Ninguno de los candidatos logró alcanzar los votos necesarios para ganar en primera vuelta.
Massa, actual ministro de Economía del gobierno argentino, obtuvo el 36,68% de los votos. Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, se quedó con el 29,98%. En tercer lugar, Patricia Bullrich, candidata de Juntos por el Cambio, el espacio creado por el expresidente Mauricio Macri, alcanzó el 23,83%. Los resultados fueron una sorpresa, si se compara con lo sucedido en las elecciones primarias de agosto, cuando Javier Milei se alzó con el primer lugar y Massa obtuvo poco más del 22%.
“La grieta se murió”, dijo Massa, en referencia a la división que reina en la sociedad argentina entre quienes sostienen al kirchnerismo (movimiento que domina la política argentina desde 2003) y quienes quieren terminar con esta etapa. En su discurso triunfal, Massa aseguró que, de ganar el balotaje, convocará a un gobierno de unidad nacional, que incluya a referentes de otros espacios políticos.
Javier Milei, por su parte, ya buscó estrechar vínculos con los votantes de Juntos por el Cambio. “Vengo a dar por terminado el proceso de ataques y hacer tabula rasa para terminar con el kirchnerismo. Más allá de nuestras diferencias, tenemos que entender que enfrente tenemos una organización criminal, el kirchnerismo es lo peor que le ha pasado a Argentina”, dijo.
