Este sábado se cumplieron 106 años desde el comienzo del exterminio de más de un millón y medio de armenios por parte del Imperio Otomano. A diferencia de quienes lo precedieron en la Casa Blanca, Joe Biden reconoció el carácter de genocidio de la masacre. Con su declaración, el presidente estadounidense suma tensión a la relación con Ankara.
En un comunicado oficial, Biden recordó a las víctimas del genocidio perpetrado entre 1915 y 1923. En 2019, el Congreso estadounidense había aprobado las resoluciones pertinentes para reconocer el genocidio. No obstante, Donald Trump optó por conservar las buenas relaciones con Recep Tayyip Erdogan. Actualmente, el vínculo con el Gobierno turco ya se había agravado por la compra de equipamiento militar ruso, las violaciones a los derechos humanos y las intervenciones militares tanto en Siria como en Libia. En una conversación entre ambos mandatarios, Biden expresó su voluntad de trabajar en pos de una relación bilateral constructiva.
Turquía, que constituye el Estado heredero del Imperio Otomano, ha reconocido la muerte de armenios en combate con las fuerzas otomanas. Sin embargo, rechaza firmemente su calificación como genocidio. Asimismo, los sucesivos gobiernos turcos han cuestionado las cifras de víctimas reportadas por historiadores a la vez que aseguran que hubo fallecidos en ambos bandos del conflicto.
Mientras el Holocausto, las masacres de los tutsis en Ruanda y la de musulmanes en Bosnia son considerados por la comunidad internacional como casos de genocidio, el caso armenio carece de consenso político para ser considerado como tal. Tan solo una treintena de países han reconocido el genocidio armenio. A pesar de ello, fueron la masacre de los armenios y el Holocausto contra judíos y gitanos las que impulsaron la creación de un concepto referido a la voluntad de exterminio de la totalidad de un grupo étnico o religioso. A raíz de ello, en 1948 el término “genocidio” fue incorporado al derecho internacional con la firma de la convención de las Naciones Unidas contra el genocidio.
